Gálvez Cuéllar y el "Puñal"
Por : Jorge Aliaga Cacho
El maestro Raúl Gálvez Cuéllar, eximio autor y
crítico literario, ha hecho un comentario muy acertado, sobre las
influencias que pudiera yo haber recibido en la producción del
cuento: "El puñal". Efectivamente, estudié la Literatura
del Río de la Plata y bebí de la obra gauchesca de Borges. Me
impresionaron sus cuentos. "Ficciones", del genial porteño,
es uno de mis libros favoritos. Esas lecturas posiblemente sean
contribuyentes al cuento de mi autoría, "El puñal". Pero,
a decir verdad, en el momento de escribirlo no pensaba ni en Borges
ni es sus "Ficciones", seguramente ya habría sido invadido
sin notarlo por: "El sur", cuento borgiano que admiro: 'Uno
de ellos lo desafió a una pelea, sacando un cuchillo de grandes
dimensiones, pero Dahlmann estaba desarmado. El anciano gaucho que se
había quedado en la barra le pasó un cuchillo a Dahlmann. A pesar
de que Dahlmann no tenía idea de cómo utilizarlo en una pelea de
cuchillo, aceptó el reto. Se fueron a luchar a la llanura, y así es
como termina la historia.
Cuando escribí "El puñal, apreciado
maestro, pensaba, más que en el gran Borges, en Nueva York, en la
salsa "Pedro Navaja" que, en la sociedad moderna, podría
ser un equivalente de aquel acuchillador borgiano. Le quedo muy
agradecido por sus finos comentarios y aliento que continuamente me
brinda. Pronto publicaré el ensayo que usted le ha dedicado a mi
producción literaria, el mismo será publicado por una destacada
universidad peruana que reconoce sus dotes de gran intelectual y
crítico literario. Sepa usted, maestro Gálvez Cuéllar, que su
pensamiento y comentarios son un verdadero premio que regocija mi
espíritu.
Por Raúl Gálvez Cuéllar
Al puro estilo borgiano por el tema y por la
trama, el autor acaricia el arma en su bolsillo, con morbosa
expectativa de usarla, acariciándola y recorriéndola en toda su
extensión. Recordemos cómo Jorge Luis Borges acaricia su arma en el
bolsillo de su gabán; y que en su otro cuento del "Retorno"
(no sé si es exacto el nombre ) describe al hombre que fuera raptado
por los indios cuando era niño, y que al volver a su antigua y
quemada cabaña, corre a coger el puñal escondido en las cenizas de
la cocina, hacía cuarenta años. La pistola y el puñal son armas
mortíferas que el escritor -en este caso Aliaga Cacho-, acaricia un
filudo puñal con premeditación a un acto delictivo que llega a
consumar en un escenario de circunstancia que nos confirma la
destreza del narrador que hoy nos descubre más su polifacético
quehacer en la variada esfera de la Literatura. Puede haber un
acercamiento al precursor de la novela de terror Edgar Allan Poe;
pero en cualquier caso Jorge Aliaga desarrolla su estilo personal e
intransferible.
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Grandes Maestros de la Literatura Peruana: Raúl Gálvez Cuellar y Jorge Aliaga Cacho |
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