10 abril 2013

PREFACIO Y COMENTARIOS del libro "La educación y los hispanos en los Estados Unidos de Norte América"

HÉCTOR ROSAS PADILLA

PREFACIO


Las cifras continúan siendo nada alentadoras para nosotros los hispanos: cada 26 segundos un estudiante de secundaria abandona la escuela en los Estados Unidos de América. Casi 7.000 por día y cerca de un millón 300.000 al año. Aquí viene la nota triste: Los hispanos somos los que tenemos el mayor número de deserción escolar. Uno de cada tres de nuestros jóvenes no termina la secundaria, y sólo uno de cada 10 estudia en la universidad. El 41% de los hispanos mayores de 20 años no cuenta con un diploma regular de la escuela secundaria, y solamente el 13% obtiene un título universitario, en tanto que el 4% consigue un diploma de posgrado.
Estos datos fueron dados a conocer en septiembre último por los periodistas Jorge Ramos y María Elena Salinas durante las entrevistas televisadas al presidente Barack Obama y al candidato presidencial republicano Mitt Romney.
(Esto no lo dijeron ni Ramos ni Salinas, pero es necesario darlo a conocer: el índice de deserción escolar de los nuestros es cinco veces más que los estudiantes asiáticos, el doble que los estudiantes anglasajones, y 50% más que los estudiantes afroamericanos. Y de acuerdo a un informe de  hace unos años “el 52% de los estudiantes inmigrantes abandonan la escuela, en comparación con el 25% de los nacidos en E.U.”).
Ninguno de los dos políticos desmintieron  lo dicho por los periodistas de Univisión. Ellos pusieron de manifiesto su preocupación por lo que está pasando con los jóvenes hispanos en el área de la educación, y hablaron de acciones y medidas para mantenerlos en la escuela y hacer que piensen en la universidad.

Consciente de lo que está ocurriendo en las escuelas, especialmente con los jóvenes latinos, el presidente Obama prometió que dará más dinero a los distritos escolares donde haya un gran número de estudiantes latinos y afroamericanos, y donde la tasa de deserción sea muy alta.
“En estos últimos años hemos hecho grandes esfuerzos para que nuestros jóvenes estudien en la universidad a bajo costo, y para que se mantengan bajos los intereses que se cobran por los préstamos estudiantiles. Todo esto nos va a ayudar a hacerle frente a los problemas que se presentan en las escuelas”, manifestó Obama.
Pero los que vivimos en este país sabemos que no sólo la deserción escolar es un serio problema en los E.U. Hay muchas otras cosas, en el  campo educativo, que son motivo de gran preocupación, por ejemplo, la inadecuada infraestructura escolar y la pobreza de recursos con que funcionan las escuelas. Al respecto, Obama reconoció que contamos con escuelas que tienen salones en los cuales más de 40 alumnos reciben sus clases. Algunos de esos estudiantes tienen que escuchar a los profesores sentados en el suelo. “En muchos sitios del país hay jóvenes latinos que estudian en casas remolques y que recurren a libros que han sido editados hace más de diez años. Y esta no es una situación tolerable si estamos convencidos que la educación es la clave no sólo para lograr mejores oportunidades en la vida sino también para poder competir en los centros de trabajo de este siglo XXI”, dio a conocer.
Al hablar sobre lo que están haciendo para solucionar los múltiples problemas que existen en el sector educativo, enfatizó que él pensaba que no todo es responsabilidad del gobierno y que el dinero tampoco puede solucionarlo todo.
Hizo hincapié que se necesita la participación de todos, pero especialmente de los padres y de la comunidad en general para frenar, por ejemplo, la deserción escolar y para que los jóvenes vean en la educación el camino para superarse y sacar adelante a sus familias y a este país.
Y creemos que es importante que la nación tenga muy en cuenta lo dicho por el presidente Obama, porque de no tomar todos carta en el asunto “la deserción escolar va a seguir impactando fuertemente la economía de este país”, al decir de los expertos. Hay que tener en cuenta que este serio problema ya no solamente es “La epidemia silenciosa” sino que para el Centro Hispano Pew “es probablemente la nueva crisis en el país y el problema entre los hispanos es aún peor”.
Acerca de esta participación de los padres en la educación de sus hijos es que hablo en este libro, porque creo al igual que el presidente Obama y muchas otras personas, que los padres deben ser los primeros maestros de sus hijos. Y de esta tarea de los padres, Obama habla en la parte introductoria de su Plan para la Reforma (la renovación de la Ley de Educación Primaria y Secundaria). Ahí se lee: “Reformar las escuelas para lograr una educación de categoría mundial es una responsabilidad compartida. Los maestros y directores no pueden soportar solos esta tarea…Debemos reconocer la importancia de las comunidades y las familias en apoyar la educación de los niños, porque los padres son los primeros maestros de los niños”.
También se lee en esa introducción que “Hoy más que nunca, una educación de primera clase es un requisito para el éxito. Estados Unidos fue en un momento la nación mejor educada del mundo. Hace una generación, éramos los primeros en el mundo en títulos universitarios. Pero hoy, hay 10 países que están por delante de nosotros. No es que sus estudiantes sean más inteligentes que los nuestros. Es que esos países actúan con más inteligencia cuando se trata de escolarizar a sus estudiantes. Y los países que hoy están por delante en educación, serán más competitivos que nosotros en el futuro”.
Por su parte, Romney dio a conocer una vez más su descontento con la “Acción Diferida, que es una orden ejecutiva de Obama para suspender temporalmente por dos años las deportaciones de algunos jóvenes estudiantes que llegaron al país siendo niños y permanecen aquí sin documentos. También para ofrecerles la posibilidad de trabajar aquí, siempre y cuando reúnan los requisitos para ello. “La Acción Diferida es una medida temporal que no resuelve el problema de la situación de estos muchachos ilegales que viven en nuestro país. Ellos merecen algo mejor que una medida temporal. Debemos buscar la forma de solucionar su estado de ilegalidad, pero que sea de una manera permanente”, sostuvo.
El candidato presidencial republicano reconoció, de otro lado, que hay serias deficiencias en la educación estadounidense. “En las ciencias y en las matemáticas estamos atrasados. Otros países industrializados han logrado que sus jóvenes tengan un mayor rendimiento en estas áreas del saber humano… Nuestras escuelas no se están desempeñando en el nivel que deben hacerlo”, manifestó.
(De acuerdo a un estudio de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico Internacional efectuado en estudiantes de 15 años, Estados Unidos de América ocupa ahora el puesto 25 en matemáticas, 17 en ciencias, y el décimo cuarto  en lectura).
Cabe anotar que estas deficiencias educacionales impulsaron a la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia a dar nacimiento al Proyecto 2061, que es una iniciativa a largo plazo para reformar la educación de la ciencia desde kindergarten hasta el duodécimo grado (K-12) en los Estados Unidos de América. Ahí se lee: “Todos los informes y los medios de comunicación masivos que los dan a conocer han destacado estas deficiencias educacionales, y la nación ha llegado finalmente a tomar conciencia de que en realidad hay una crisis en la educación estadounidense”.
En otra parte de este proyecto se lee que “es comprensible que los informes enfaticen, de una forma u otra, la necesidad de mejorar la educación en ciencia y tecnología, así como el imperativo de llevar a cabo diversas reformas educacionales de naturaleza más general”.
Romny habló de la necesidad de contar con buenos profesores, por lo que dijo estar de acuerdo en “pagar más a los mejores maestros”. Respondió así, de esta forma, a una joven maestra que tras informarle que en los cuatro últimos años ningún profesor de su condado había recibido un aumento de salario, le preguntó que en el caso de llegar  a ser el próximo presidente qué iba a hacer para que los maestros reciban un sueldo que les permita a ellos y su familia vivir dignamente y para que los profesores no dejen el magisterio.
Por lo dicho por esta educadora y por lo que sabemos de la situación de los maestros, no se está haciendo justicia con estos profesionales de la educación. Sobre su importante labor, Obama habla también en la parte introductoria de su plan de gobierno para renovar la Ley de Educación Primaria y Secundaria: “No podremos mantener la promesa norteamericana de igual oportunidad si no somos capaces de proporcionar una educación de primera clase a todos los niños… Este esfuerzo requerirá la capacidad y el talento de muchos, pero especialmente los maestros, directores y otros dirigentes escolares… Para asegurar el éxito de nuestros niños, debemos hacer un mejor trabajo para reclutar, desarrollar, apoyar, retener y premiar a los maestros sobresalientes en las aulas de nuestro país”.
Es necesario aclarar que no sólo en E.U. no se recompensa como es debido a este profesional que “es responsable de formar personas y desencadenar su potencial humano”. En muchos otros países también sé es injusto con él. Estudios internacionales muestran que “el nivel socioeconómico y salarial de los profesores es entre 25% y 40% menor al de otros profesionales con nivel de formación equivalente o incluso inferior”. (Teacher’s Salaries in LatinAmérica:  How Much Are They –Underorover – Paid?” Bid 2011).
Pero si es cierto que los docentes son los profesionales indispensables en una reforma de la educación, también es cierto que el triunfo de ésta no depende totalmente de su capacidad, entusiasmo e intelecto. Ellos necesitan de la ayuda de otros profesionales, así como de la comunidad y  los padres de familia. Esta difícil tarea de hacer cambios en la educación y mejorar la enseñanza solamente se podrá llevar por un buen camino si se comparten los trabajos. Y por su complejidad y repercusión una reforma no se lleva a cabo de  un día para otro, requiere de bastante tiempo para ver sus resultados.
Y en cuanto al éxito que se quiera alcanzar por los esfuerzos que se hagan para que los muchachos hispanos terminen la secundaria y estudien una profesión, dependerá, en gran medida, de la participación de los padres de familia en su  educación. Somos demasiados los que pensamos así. “Queremos duplicar los fondos para programas que involucren a los padres… que conlleven a un mayor rendimiento de los escolares”, dijo hace un tiempo atrás el Secretario de Educación de este país, Arne Duncan.
No soy un educador, como precisa el periodista peruano Juan Carlos Lázaro en el prólogo de este libro cuya primera edición fue  publicada en el año 2010 y que ahora se reedita con algunas ligeras correcciones y pequeños agregados. Como periodista, soy un observador de los problemas de mi entorno y de mi época y, como padre de familia que reside en este país desde hace … años, no soy ajeno a lo que pasa en las escuelas y en mi comunidad. Principalmente me preocupa el desinterés de muchos de nuestros jóvenes por educarse y por el gran número de ellos que deja la escuela y no los veo en los lugares que han sido copados por los jóvenes de otras etnias.
Conozco las terribles consecuencias que ambas cosas están originando en nuestra sociedad. Como sé que son muchas las causas para que esto esté sucediendo con nuestros jóvenes. Pero también sé que la solución a estos problemas está dentro y fuera de las escuelas, y cuando digo fuera de las escuelas me refiero especialmente a los hogares donde hay un padre y una madre que deben entender que las acciones del Estado no son suficientes para evitar la deserción escolar y contar con jóvenes más preparados. Se necesita su participación “aunque en muchos casos no puedan ayudar a sus vástagos con las tareas porque no dominan el inglés, o les vean poco porque tienen varios trabajos, deben darse un tiempo para leer con ellos, asegurarse de que hagan el homework y conversar con sus profesores. La familia es el factor más importante en el éxito escolar”, ha dicho el Presidente Obama.
La escuela tampoco es suficiente para educar y orientar a la juventud. Por esta poderosa razón se requiere la colaboración de la familia. Porque si se deja toda la tarea de educar a las escuelas, entonces ¿qué papel cumplen los progenitores en la vida de sus hijos?
Esta labor de los padres debe ser ineludible. Así lo consideramos los que, por tener en cuenta esta tarea, logramos que nuestros hijos terminaran la secundaria y siguieran una profesión universitaria.
La incursión de los progenitores en la educación de los muchachos  no garantiza que ellos van a terminar la secundaria o que se van a obsesionar con la universidad. Pero de lo que sí se puede estar seguro es que hay más posibilidades que esto ocurra.
Y es urgente que los padres  tomen conciencia del rol que les toca desempeñar en la educación de sus niños, no solamente por el bien de ellos y su familia, sino porque “reducir el índice de deserción escolar  de los hispanos  e incrementar su rendimiento estudiantil es absolutamente necesario para el futuro de nuestra economía y el futuro de nuestro patria, así pensamos el presidente Obama y yo”, ha dicho el Secretario de Estado de este país, Arne Duncan. “No podemos alcanzar nuestras metas en el país  si no nos avocamos a todo nivel en el gobierno a lograr  que nuestra principal prioridad sea la educación exitosa de los hispanos”.


COMENTARIOS 

(Un comentario al primer ensayo de este libro)

             El texto se refiere a la alarmante deserción escolar que se vive en este país y que cada vez se incrementa en todos los niveles escolares tanto para americanos como hispanos, haciendo también una breve reseña de lo que acontece en Latinoamérica.
En cuanto a su estructura, podemos mencionar que presenta un orden lineal, con un subtema en la parte final que funciona como cierre del texto.
En la introducción se hace mención del problema que preocupa al gobierno estadounidense, un desarrollo que contempla información y datos (estudios, causas, consecuencias, comparaciones) que sostienen el problema, donde se hace uso de interrogantes que tratan de resaltar la información de su respuesta y una conclusión que como a manera de subtema se presenta al final y menciona la situación de los migrantes y su poca prioridad hacia la educación.
El autor presenta análisis de cifras que retoma de estudios que se han hecho con respecto a la deserción y la situación de la educación en Estados Unidos, además en América Latina.                       
Su información proviene de testimonios o comentarios que han hecho figuras como el presidente Barack Obama y los educadores Wayne Johnson, Pedro Noguera, entre otros. Además de recurrir a documentos como estudios y revistas en los cuales se habla del tema.
La opinión de Rosas Padilla se fundamenta de lo que recopiló de información en sus fuentes, manifestándose en contra de la deserción escolar tratando de impulsar el progreso de todo el sistema educativo en manos del presidente Obama y mostrándose asombrado, en ocasiones molesto por tal situación en un país grande como lo es USA. 
                (Publicado en rodrigo-periodismo.blogspot.com)


                           
          ACADEMIA PEDAGÓGICA DE LENGUAJE Y COMUNICACIÓN DE        
                                                    VERACRUZ

El primer ensayo de este libro está siendo materia de estudio en esta academia de Veracruz, México. Reproduciremos las preguntas que se formulan con respecto a este ensayo, y las respuestas que se dan sobre el mismo y su autor.

¿Qué tipo de documento es? Ensayo ¿Por qué? Plantea una reflexión sobre un tema específico, está estructurado por planteamiento, desarrollo y conclusión, es breve y sencillo, cita varios autores como referencia.
¿En qué párrafo el autor presenta su planteamiento? En el párrafo 1.
¿En qué párrafo el autor presenta el desarrollo del tema? En los párrafos del 2 al 12.
¿En qué párrafo el autor presenta su conclusión? En los párrafos del 13 al 14.
¿Qué tipo de lenguaje utiliza el autor para exponer sus ideas? Un lenguaje sencillo.
¿En qué momento el autor se refiere a las ideas de otros para sustentar su propia postura? En el momento en que hace alusión a diferentes autores e instituciones como se establece en los párrafos 6, 10, 12 y 14.
¿Cuál es la idea principal que el autor trata de defender a través de su escrito? La idea principal es la importancia de la participación de los padres de familia en la deserción de los hijos para evitar la deserción escolar.
¿Cuál cree que es la finalidad del autor al escribir su documento? Concientizar al lector sobre la importancia de los padres de familia en la educación escolar de sus hijos.
¿Qué otras características posee el documento que corresponden al texto que tú crees qué es? Posee un lenguaje sencillo, es un tipo de ensayo científico, demuestra dominio del tema y contiene un estilo propio.
   (Publicado en Bloque I Los textos funcionales – Supervisión Escolar Zona…)



CASI UN PRÓLOGO


Este conjunto de artículos, de neto carácter periodístico, constituye un alegato a favor de la educación de la comunidad hispana de los Estados Unidos de América. A través de cada una de sus líneas se hace evidente la situación de crisis de la escuela en el gran país del norte y la forma en que ella afecta a los inmigrantes, específicamente a aquellos procedentes de los países latinoamericanos. Pero para revertir las consecuencias de esta crisis, el autor no sólo apela el apoyo del sector estatal, sino que considera que el papel de los padres de familia hispanos es fundamental en esta tarea.

De hecho, el tema es complejo. La educación está en crisis no sólo en los Estados Unidos de América, sino en todo el mundo. La vieja educación, con sus viejos métodos y sus viejos paradigmas, ya sirve de muy poco al hombre moderno, pero aún está de pie y permanecerá así mientras un nuevo sistema educativo no la reemplace, superándola. Por lo demás, la crisis de paradigmas es  general.  Se da no sólo en la educación, sino en todos los campos de la vida social del hombre como consecuencia de la gran revolución científica y tecnológica que experimenta el mundo desde hace cinco décadas aproximadamente. El piso, pues, se mueve en todas partes, y no está mal que alguien invoque un poco de orden en medio del caos, aún cuando para el caso tenga que recurrir a algunos métodos considerados pasadistas por los modernos o posmodernos que, pese a sus posturas progresistas, aún no hallan luz en el túnel.

Prologar un libro, como decía el olvidado escritor francés Francois Maurois,  no es respaldarlo, sino anunciarlo. Es lo que me corresponde en estas líneas, no más, puesto que no soy un especialista en su materia ni conozco directamente el problema de la educación de los hispanos en los Estados Unidos de América. Si acepto la tarea es por la gran amistad que me une con su autor, quien me encargó la edición de este libro en prensas de Lima, aunque su destino sea el norte.

Héctor Rosas Padilla tampoco es un educador.  Es un periodista de larga trayectoria con una gran capacidad para captar y observar los problemas latentes en la epidermis de las sociedades. Así obró en el Perú y eso es lo que hace ahora en los Estados Unidos de América donde se estableció desde 1982. Los artículos que conforman este opúsculo no son sino una expresión de sus observaciones de reportero y de las preocupaciones dictadas por su condición de padre de familia y de residente en el país del norte. La sintaxis de su pluma lo dice todo. No ha pretendido jamás escribir un tratado pedagógico. Su objetivo ha sido más simple, pero altamente noble.

La educación, repito, es de por sí un tema complejo y mucho más en esta época de hondos y continuos cambios. La tesis y puntos de vista expuestos en estas páginas son muy discutibles. Lo importante es que el autor se atreve a ponerlos en la mesa y abre así un debate vital y necesario. Su actitud es de crítica y polémica. Es lo que solemos hacer los periodistas: mostrar la inmundicia humana para que los hombres despierten, se avergüencen de ella e intenten al menos ser un poco mejores.

                                                              Juan Carlos Lázaro*
                                                           

*Juan Carlos Lázaro es un periodista peruano, con más de 30 años de experiencia, especializado en temas de política, economía y cultura. Ha sido redactor y editor de los diarios La República, Síntesis, El Sol y Expreso, así como del prestigioso semanario Caretas, y de las agencias de noticias Andina y Xinhua. Por su propia cuenta ha creado las revistas Hechos y argumentos (política y cultura) y Sol & Niebla (poesía y utopías). Esta última se convirtió en un sello editorial con el cual se han publicado diferentes títulos de poesía, narración y ensayo.
En el campo de la creación literaria, Juan Carlos Lázaro ha publicado tres colecciones de poesía: Gris amanece la urbe del hambre (Lima, 1987), La casa y la hojarasca (Lima, 2001) y Entre la sombra y el fuego (Lima, 2008). Tiene inéditos un volumen de cuentos, una novela y dos colecciones de sus artículos periodísticos que se publicarán en el curso de los siguientes años.
En el año 1996 fue galardonado con la Pluma de oro (en el género revistas) por el Colegio de Periodistas de Lima. En el 2007 obtuvo el Premio Internacional Copé de Poesía.

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